Los organismos internacionales han informado de un aumento en la desnutrición infantil, lo que se considera una bomba de tiempo que amenaza el futuro de millones de niños
Aunque usted no lo crea, en pleno siglo XXI y con los avances en materia económica y de tecnología, los organismos internacionales han revelado que 144 millones de niños menores de 5 años viven con desnutrición, una realidad devastadora que cobra la vida de casi la mitad de los infantes en esta etapa crucial de la vida.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y Organización Mundial de la Salud (OMS) se refieren al retraso del crecimiento, emaciación y sobrepeso: un panorama sombrío que refleja las distintas caras de este problema multifacético.
Han revelado también que, 47 millones de niños sufren emaciación, es decir, un estado de desgaste extremo por falta de nutrientes, mientras que 38,3 millones padecen sobrepeso u obesidad, una consecuencia paradójica de la mala alimentación.
¿Qué se recomienda para evitar el auge de esta crisis?
La medición del crecimiento es la clave para la acción:
El crecimiento de los más pequeños es un indicador fundamental de su estado de salud. En ese sentido, se recomienda monitorearlo de cerca para identificar a tiempo los niños que no están creciendo adecuadamente o que presentan un peso inferior al normal, o que corren el riesgo de sufrir sobrepeso.
Patrones de crecimiento infantil de la OMS: Una herramienta que da esperanza:
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha desarrollado los Patrones de crecimiento infantil, una herramienta vital para el diagnóstico, seguimiento y evaluación del estado nutricional de los infantes en todo el mundo.
Tablas para niños y niñas de 0 a 5 años:
Estas tablas, disponibles para niños y niñas por separado, se utilizan en centros de salud, instituciones de investigación, organizaciones dedicadas a la salud infantil y ministerios de salud, brindando información crucial para la toma de decisiones y la implementación de intervenciones oportunas.
Un llamado a la acción urgente:
No hay nada mejor que padres o tutores comprometidos con el bienestar de sus infantes, aunque las autoridades sanitarias deben cumplir su rol por el bien común. Combatir la desnutrición infantil es una responsabilidad compartida que requiere un esfuerzo global. La implementación de estrategias integrales que aborden las causas profundas de este problema, como la pobreza, la falta de acceso a alimentos nutritivos y agua potable, y la inadecuada atención sanitaria, es fundamental para revertir esta situación alarmante.
El futuro de millones de niños depende de nuestras acciones. ¡Actuemos hoy para garantizarles un mañana saludable y pleno!

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