Cómo utilizar la dieta como medicina para prevenir y tratar enfermedades crónicas

 


¿Estás hinchado y no vas al baño?

Una joven madre descubrió que su dieta era la causa de sus problemas digestivos.

Una joven madre de Santo Domingo Este, República Dominicana, se vio obligada a cambiar su dieta después de sufrir de hinchazón abdominal y estreñimiento durante varios meses. La mujer contó a Bienestar en Línea RD, que sufría de colon irritable, una condición que afecta el intestino grueso.

La señora dijo que siempre había sido una persona activa y saludable, pero que su dieta comenzó a cambiar después de quedar embarazada. Empezó a comer más pan, pasta y otros carbohidratos, ya que estos alimentos son ricos en calorías y fáciles de preparar.

Sin embargo, la mujer pronto comenzó a notar que su estómago estaba más hinchado que antes. También le costaba más ir al baño, y cuando lo hacía, sus deposiciones eran duras y dolorosas.

La mujer finalmente decidió consultar a un médico, quien le diagnosticó colon irritable. El doctor le recomendó que cambiara su dieta para reducir la inflamación en su intestino.

Ella comenzó a comer más frutas, verduras y fibra. También dejó de comer pan, pasta y otros carbohidratos refinados.

Después de unos meses, la mujer comenzó a sentirse mejor. Su estómago se desinflo y su digestión mejoró.

La historia de esta joven madre es un recordatorio de la importancia de controlar la inflamación. La inflamación es una respuesta natural del cuerpo a una lesión o infección, pero también puede ser causada por factores como la dieta, el estrés y la contaminación ambiental.

La inflamación crónica puede causar una serie de problemas de salud, incluyendo enfermedades cardíacas, cáncer, diabetes y artritis.


Utilizar la dieta como medicina para prevenir y tratar enfermedades crónicas, no pierdas más tiempo. Mira qué nuevos hallazgos ha descubierto la ciencia:

"La inflamación es la raíz de muchas enfermedades, como el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y la diabetes", dice Wargo, que trabaja en el MD Anderson Cáncer Center de Houston. "Y la fibra es una de las mejores cosas que puedes hacer para reducir la inflamación".

En las últimas décadas, estudiosos como Wargo han recopilado evidencia que respalda ciertos elementos esenciales en una alimentación equilibrada, capaces de gestionar de manera más efectiva la inflamación y disminuir el riesgo de enfermedades crónicas. Actualmente, la atención de los científicos se enfoca en la comunidad de bacterias que reside en nuestro sistema digestivo, conocida como microbioma intestinal. Este entorno se postula como el espacio donde ciertos alimentos e ingredientes, entre ellos la fibra, pueden desencadenar o inhibir reacciones inflamatorias.

La fibra y el microbioma intestinal:

La fibra es un tipo de carbohidrato que no se puede digerir en el intestino delgado. En cambio, pasa al intestino grueso, donde es fermentada por las bacterias del microbioma intestinal. Este proceso de fermentación produce ácidos grasos de cadena corta, que tienen propiedades antiinflamatorias.

"Los ácidos grasos de cadena corta son como un bálsamo para el intestino", dice Wargo. "Ayudan a reducir la inflamación y promueven la salud intestinal".

Los alimentos ricos en fibra incluyen frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y frutos secos. Una taza de judías negras contiene 15 gramos de fibra, una taza de frambuesas contiene 8 gramos y una manzana mediana con piel contiene 4,5 gramos.

Cómo aumentar la ingesta de fibra:

Si no estás acostumbrado a comer mucha fibra, es importante aumentar tu ingesta gradualmente para evitar problemas digestivos como gases e hinchazón. Puedes empezar añadiendo una porción de frutas, verduras o cereales integrales a cada comida.

Aquí tienes algunos consejos para aumentar la ingesta de fibra:

  • Empieza el día con un desayuno rico en fibra, como un tazón de avena con frutas y frutos secos.
  • Añade verduras a todas tus comidas.
  • Prueba a comer legumbres, como lentejas, frijoles o garbanzos.
  • Elige cereales integrales, como pan integral, arroz integral o pasta integral.
  • Prueba a añadir frutos secos o semillas a tus ensaladas, yogur o batidos.

La importancia de una dieta saludable:

"La dieta es una de las cosas más importantes que podemos hacer para mantenernos sanos", dice Wargo. "Y una dieta rica en fibra es una de las mejores cosas que podemos hacer para reducir la inflamación y prevenir enfermedades".

Wargo anima a todos a que se fijen un objetivo de 50 gramos de fibra al día, ya que puede tener un gran impacto en la salud.

Dieta mediterránea: un salva vidas contra las enfermedades inflamatorias

La buena nutrición es esencial para la salud, y la dieta mediterránea es un patrón alimentario que se ha asociado a un menor riesgo de enfermedades crónicas, como las cardíacas, la diabetes y la depresión.

La dieta mediterránea se basa en el consumo de frutas, verduras, pescado, cereales integrales y aceite de oliva. Es baja en grasas saturadas y colesterol, y se caracteriza por un consumo moderado de carne roja y productos lácteos.

La inflamación es un proceso natural del cuerpo que favorece el combate de las infecciones. Sin embargo, la inflamación crónica puede dañar los tejidos y órganos, lo que aumenta el riesgo de enfermedades.

Los estudios han demostrado que la dieta mediterránea puede ayudar a reducir la inflamación debido a que los alimentos que componen esta dieta son ricos en antioxidantes, vitaminas y minerales que tienen propiedades antiinflamatorias.

La respuesta es simple: Las frutas y verduras son ricas en antioxidantes, que ayudan a proteger las células del daño. El pescado es una buena fuente de ácidos grasos omega-3, que también tienen propiedades antiinflamatorias. El aceite de oliva es una grasa saludable que puede ayudar a reducir los niveles de colesterol LDL, que son un factor de riesgo para las enfermedades cardíacas.

La dieta mediterránea es una opción saludable que puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades y mejorar la salud general.

Recomendaciones para una dieta mediterránea:

  • Come cinco porciones de frutas y verduras diariamente.
  • Incluye pescado en la mayoría de las comidas.
  • Elige cereales integrales 
  • Usa aceite de oliva como grasa principal.
  • Consume menos carne roja y lácteos.


Cambio de paradigma entre Nutrición y enfermedad:

Los investigadores afirman que el microbioma, la comunidad de bacterias que vive en el intestino, juega un papel muy importante en la salud y la enfermedad.

De ahí que, existe un cambio de paradigma. Un nuevo enfoque en la nutrición que se centra en el microbioma está cambiando la forma en que los médicos y los nutricionistas aconsejan a las personas sobre qué comer.

En el pasado, los consejos sobre nutrición se centraban en nutrientes específicos, como las vitaminas, los minerales y los ácidos grasos. Sin embargo, los estudios recientes sugieren que el microbioma es más importante que los nutrientes individuales.

Ahora, las dietas ricas en alimentos vegetales ricos en fibra, como frutas, verduras y legumbres, parecen ser las mejores para promover un microbioma saludable. Estas dietas también pueden ayudar a reducir el riesgo de enfermedades crónicas, como la obesidad, la diabetes, las enfermedades cardíacas y el cáncer; incluso, la depresión.

Los alimentos ultra procesados, la carne roja, el azúcar y las grasas saturadas pueden dañar el microbioma, en ese sentido, los expertos recomiendan limitar el consumo de estos alimentos.

Las investigaciones han sido tan precisas, que la doctora Megan Daniel-MacDougall, directora del Centro de Nutrición y Cáncer del Hospital General de Massachusetts afirma: "cuando no hay suficientes bacterias buenas es cuando los bichos malos pueden florecer".

Las dietas antiinflamatorias han estado de moda durante mucho tiempo, pero los expertos dicen que a menudo se centran en los alimentos o nutrientes equivocados. En cambio, recomiendan centrarse en una dieta saludable, en general, que sea rica en alimentos vegetales ricos en fibra.

"Elige una dieta rica en alimentos vegetales ricos en fibra", dice Daniel-MacDougall.

Este cambio de paradigma en la nutrición tiene implicaciones importantes para la salud pública. Los expertos esperan que los nuevos consejos sobre nutrición ayuden a reducir la prevalencia de enfermedades crónicas, que cada vez más afectan a las personas que desconocen qué tipo de alimentos son agresores para su cuerpo.

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